lunes, 2 de noviembre de 2015

Filippo Brunelleschi
Fue el arquitecto más importante del siglo XV en Italia y verdadero emblema del nacimiento de la arquitectura renacentista. Fue un artista muy prolífico que desarrolló su trabajo en Florencia. En el plano de la arquitectura, Brunelleschi investigó los viejos edificios del clasicismo romano levantando planos, plantas y alzados, obsesionado por representar la arquitectura tridimensionalmente.
Su mayor gloria es que, ya en la primera mitad del siglo XV, dejará sentadas las características esenciales de la arquitectura humanista del Renacimiento italiano.


Cúpula de la Catedral de Florencia o Santa María de las Flores.
Es su obra más famosa. Esta enorme cúpula no sólo destaca sobre el conjunto de la iglesia sino que es una referencia visual en toda la ciudad de Florencia.
La catedral de Florencia es gótica y fue realizada por Arnolfo di Cambio, pero estaba sin concluir pues se encontraba sin abovedar el crucero.
Por la altura del edificio, la cúpula que cubriera dicho crucero no podía ser totalmente semiesférica por posibles problemas en el sistema de empujes y contrarrestos. La solución que llevó a cabo Brunelleschi fue una cúpula en forma de curva parabólica, que en realidad está formada por dos: una inferior, y otra exterior, de ladrillo y dividida en tramos a modo de gajos.

La distancia entre ambas cúpulas se mantiene siempre constante. Por su casquete alargado recuerda al gótico. Está construida sobre un tambor poligonal (octógono) decorado con mármoles. En cada uno de los lados se abren ventanas circulares.


Donato di Angello di Pascucci
Conocido como Bramante (Urbino 1444 - Roma 1514) fue un arquitecto italiano que introdujo el estilo del primer Renacimiento en Milán y el alto Renacimiento en Roma, donde su obra más famosa fue el planeamiento de la Basílica de San Pedro. Tuvo una formación quattrocentista, pero su plenitud artística la alcanzó en el siglo XVI. Su arquitectura está caracterizada por la severidad y el uso de planta central cubierta por cúpula.
Bramante nació en Monte Asdrulano, cerca de Urbino: su arquitectura ha eclipsado sus habilidades como pintor, conoció a los pintores Melozzo da Forlè y Piero della Francesca, quienes estaban interesados en la regla de la perspectiva y las características ilusionistas de la pintura de Mantenga.


Basílica de San Pedro (CÚPULA)
La Basílica de San Pedro, es el principal edificio del Vaticano, estado soberano dentro de Roma, se encuentra en la orilla derecha del río Tíber. Es el más importante edificio religioso del catolicismo, tanto en términos de volumen (193 m de longitud y 44,5 m de altura) como de renombre. Es la segunda mayor basílica del mundo.

No es la catedral de la diócesis de Roma, pero sí la iglesia del Papa, en la cual celebra las ceremonias litúrgicas más importantes. En su interior se halla la Cathedra Petri, o «Trono de San Pedro». La auténtica catedral de Roma es la archibasílica de San Juan de Letrán.


En la basílica está efectivamente enterrado San Pedro, el primer Papa, según las investigaciones realizadas por la arqueóloga y epigrafista Margherita Guarducci en 1965.


Andrea di Pietro
Universalmente conocido como Palladio, vino al mundo en la ciudad italiana de Padua un 30 de noviembre de 1508. De familia humilde; apenas con 13 años ingresaría como aprendiz en un taller de cantería de la ciudad, donde iniciaría su formación hasta que, en 1523, su familia se instaló en la no lejana Vicenza, en cuyo gremio de constructores se inscribió Andrea mientras completó su formación de juventud al amparo de los talleres de Giovanni di Giacomo da Porlezza y de Girolamo Pitteli.
Fue precisamente a través de su nuevo mentor Daniele Barbaro como Palladio fue poco a poco introduciéndose en los círculos humanistas y culturales de la esplendorosa Venecia, donde gracias a los méritos que cosechó proyectando principalmente edificios religiosos, llegó a ser nombrado arquitecto mayor de la República Véneta en sustitución de Jacopo Sansovino, cargó que hasta su muerte en 1580, compaginaría con distintos proyectos tanto públicos como privados siempre en la norteña región del Véneto.

Las villas palladianas
Son un conjunto de villas localizadas en la región del Véneto (Italia), concentradas en su mayor parte en la provincia de Vicenza, edificadas en torno a la mitad del siglo XVI por el arquitecto Andrea Palladio para las familias más importantes del lugar, en general aristócratas pero también algunos miembros de la alta burguesía.
Junto a la ciudad de Vicenza 24 villas palladianas del Véneto han sido incluidas, entre el año 1994 y el 1996, en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.
Las villas palladianas se distinguen de las villas romanas y de las villas mediceas toscanas: no se destinaban sólo al ocio de sus propietarios, sino que eran también centros de producción. Normalmente estaban rodeadas de grandes extensiones de campos y viñedos, e incluían almacenes, establos y depósitos para el trabajo del campo.

Rafael Sancio
Pintor renacentista italiano considerado como uno de los más grandes e influyentes artistas de todos los tiempos.
Su nombre completo era Rafael Sanzio de Urbino. Nació en Urbino y su primera formación la adquirió de su padre, el pintor Giovanni Santi.
Según la opinión de muchos historiadores del arte, también estudió con Timoteo Viti en Urbino y realizó bajo su influencia numerosas miniaturas, dentro de una atmósfera delicada y poética, como en Apolo y Marsias (Museo del Louvre, París) y El sueño del caballero (1501, National Gallery, Londres).
Se le nombra Maestro Mayor de la Basílica de San Pedro en 1514, y un año después se le pone al frente de la dirección de todas las excavaciones arqueológicas en Roma y alrededores. Debido a sus numerosas actividades, sólo consiguió pintar parte de la tercera estancia del Palacio del Vaticano, la del Incendio del Borgo (1514-1517). El resto es obra de sus ayudantes. Rafael murió en 1520 en Roma, cuando sólo contaba 37 años.

Villa Madama
Vista parcial del jardín de Villa Madama y de la loggia de Rafael. Para proteger los frescos, a principios del siglo XX el arquitecto resturador Marcello Piacentini cerró los arcos con el acristalamiento actual.
La villa Madama es un palacio de recreo (con sus correspondientes jardines) situado en el monte Mario de Roma. Fue mandado construir por el cardenal Giulio de' Medici (futuro papa Clemente VII) y diseñado por Rafael Sanzio en 1519. La muerte de este y los avatares políticos posteriores (especialmente el saco de Roma de 1527) motivaron numerosos cambios en el plan inicial.

MASACCIO
Tommaso di ser Giovanni di Mone Cassai conocido como Masaccio (San Giovanni Valdarno, Arezzo 21 diciembre 1401-Roma 1427/8?). Es la gran figura de la pintura renacentista italiana del Quattrocento, al mismo nivel que Brunelleschi en la arquitectura o Donatello en la escultura. Se considera por ello que es el auténtico creador de la pintura renacentista.
Su vida estuvo envuelta en el misterio al igual que su temprana y misteriosa muerte que muchos achacan a un envenenamiento.
Hijo de ebanista, de ahí su apellido (cassai), aprendió en el taller de Bicci di Lorenzo o quizás con Massolino de Manicare, pintor que estuvo de moda en el siglo XIV, con el que colabora en la Capilla Brancacci y al que pronto aventajará.
Las innovaciones de Masaccio no eran técnicas, en su trabajo sobre tabla utiliza materiales y métodos tradicionales, al igual que en sus pinturas al fresco. Se inspira en los ideales de Giotto, también en su interés por los antiguos frescos romanos así como en los recientes experimentos de sus amigos: el arquitecto-escultor Brunelleschi y el escultor Donatello, se basó sobre todo en la observación de la naturaleza. Su estudio de la perspectiva se alió a un análisis igualmente profundo de la luz.
Se trata así del primer pintor que estudia con profundidad el cuerpo humano y la naturaleza desde el clasicismo greco-romano. Busca dar vida a los seres vivos que representa. Aplica las leyes de las matemáticas para componer sus obras, gracias a lo cual consigue un notable avance en el estudio de la perspectiva y en las representaciones arquitectónicas para las que se basa en edificios reales. En este aspecto se dice que aplica las teorías matemáticas que Brunelleschi, lo que tiene como resultado el carácter escultórico de sus figuras.


“Frescos de la Capilla Brancacci” (1424-1428, pintura al fresco, Iglesia de Santa Maria del Carmine, Florencia). Realizados junto a Masolino. La Capilla Brancacci esta en el brazo sur del crucero de la iglesia del Carmine en Florencia, construida en 1386 por voluntad de Pietro Brancacci. Uno de sus descendientes, Felice di Michele Brancacci, encargó la pintura de esta capilla en su testamento en 1422. Se supone que el trabajo en los frescos se inició en 1424, Masaccio y Masolino trabajaron juntos, lo que se prolongó hasta 1427 o 1428 fecha en que Masaccio se trasladó a Roma dejando los frescos inacabados. El conjunto lo completó Filippino Lippi entre 1481 y 1485.




Tentación de Adán y Eva : En esta escena Masolino hace uso de la iconografía más popular y tradicional de la época, y las dos figuras, tanto en sus gestos como en sus expresiones, son corteses y elegantes: un estado de ánimo que siempre se ha contrastado con el ambiente en el que se desarrolla el fresco de Masaccio de la expulsión del Paraíso, en el lado opuesto pared de la capilla, interpretado como el poderoso manifiesto de una nueva visión cultural y artística, de gran armonía espiritual y capacidad técnica.


PAOLO UCCELLO (Florencia 1397-Florencia 1475) es un pintor florentino cuya obra intentó conciliar dos estilos artísticos distintos: la esencia decorativa de estilo gótico tardío y el nuevo estilo heroico de principios del Renacimiento. Su apodo Uccello procede de su querencia por pintar pájaros. Era hijo de Dono Di Paolo, barbero y cirujano de Pratovecchio, cerca de Arezzo, que adquirió la ciudadanía florentina desde el 1373; el nombre de su madre era Antonia di Giovanni del Beccuto. Con 10 años (1407) ya era aprendiz en el taller del escultor Lorenzo Ghiberti, que estaba entonces trabajando en las puertas de bronce para el Baptisterio de la catedral de Florencia. En 1414 Ucello se unió a la cofradía de pintores (Compagnia di San Luca), y el año siguiente se convirtió en un miembro más del Arte dei Medici e degli Speziali, el gremio oficial de pintores florentinos. Se debió establecer entonces como pintor independiente, aunque no hay ninguna indicación clara de su primera formación como pintor, pero se sabe que mantuvo una gran amistad con Donatello. Paolo Uccello durante mucho tiempo fue considerado uno de los grandes artistas del Renacimiento, principalmente por su papel en el establecimiento de nuevas formas de representación de la perspectiva, lo que se convirtió en un componente importante del estilo renacentista.

Frescos de la Catedral de Prato (1435). Alrededor de 1435 Paolo Uccello comenzó a trabajar en las historias de la vida de la Virgen y de San Esteban en la Capilla de Nuestra Señora de la Asunción en la Catedral de Prato. Pintó las escenas de la Disputa de San Esteban, el Nacimiento de la Virgen y su presentación en el templo, así como la Lapidación de San Esteban, que fue completada por Andrea di Giusto junto con otras escenas en la zona inferior como el Hallazgo del Cuerpo de San Esteban y los Desposorios de la Virgen.


FRA ANGÉLICO (Vicchio nell Mugello cerca de 1400- Roma 1455).
Beato Angélico o Fray Juan de Fiésole. Beatificado por Juan Pablo II en 1984. Giorgio Vasari dice de él que "nunca levantó el pincel sin decir una oración ni pintó el crucifijo sin que las lágrimas resbalaran por sus mejillas", parece que fue el propio Vasari quien le dio el nombre de “Angélico” aunque al parecer ya se le denominaba así en 1469 pocos años después de su muerte. El hecho de ser fraile y artista le dotan de un carácter personal y original que le diferencian del resto de pintores renacentistas. Es un hombre profundamente religioso y de elevada espiritualidad y esto quedará reflejado en su obra.

Su carrera se desarrolla en Florencia donde trabaja para franciscanos y dominicos, así como para los Medici, pero también acude a Roma, donde trabaja para el Vaticano.
Inicia el Renacimiento en la Pintura al dar gran peso a la ambientación y a un modelo de paisaje naturalista. La anatomía estudiada a través de los ropajes y el volumen cobra importancia, así como el estudio de la perspectiva lineal.
Las composiciones son cerradas, en ocasiones parecen inscritas en formas circulares u ovoides. Las ambientaciones muestran una arquitectura plenamente renacentista.

“Madonna de la Humildad” (Témpera sobre tabla, 1419, Museo Nazionale di San Matteo, Pisa, Italia). De nuevo repite el tema muy apreciado en la época por encargo de la familia florentina de los Giugni, lo que nos indica que el pintor empezaba a ser muy considerado entre la sociedad florentina. Se trata de un panel perteneciente a un retablo mayor que fue desmembrado.



Alessandro di Moriano di Vanni Filipepi
Sandro Botticelli (1445, Florencia, 1510, Florencia). Se cree que podría haber heredado el nombre de Botticelli por su hermano mayor, un batidor de oro apodado “botticello”, que fue el encargado de educarlo. Pintor italiano considerado uno de los genios más sobresalientes de la historia del arte occidental. Comenzó su carrera pictórica bajo las órdenes de Filippo Lippi y al parecer trabajó durante un tiempo con Leonardo en el taller de Il Verrocchio. Recibió también la influencia de Piero Pollaiuolo cuando hacia 1470 pintó junto a él el grupo de Las Virtudes (Museo degli Uffizi), siendo la representación de la Fortaleza la realizada por Sandro Botticelli.
Su comprensión de la perspectiva y el escorzo, del diseño arquitectónico y de la anatomía, era todo lo que se podía esperar de un hombre que había recibido semejantes influencias, pero al tiempo que poseía un ansia enorme de aprendizaje, destacó por su sensibilidad y su talento poético. No se puede despreciar su habilidad para manipular los efectos visuales con fines artísticos. Utilizaba el color de forma extraordinaria, a veces delicado, a veces extremo, pero la esencia de su arte reside en la manera en la que empleaba la línea, era un magnífico dibujante.

“Regreso de Judith a Betulia” (óleo sobre tabla, 1472, Galleria degli Uffizi, Florencia). Probablemente se trata de un encargo junto con la representación del descubrimiento del asesinato de Holofernes; ambas obras están documentadas a finales del siglo XVI en la colección de los Medici, como un regalo recibido por Bianca Cappello, la segunda esposa del Gran Duque Francisco I. Sabemos por inventarios contemporáneos que las pinturas de pequeñas dimensiones como estas se guardaban como objetos preciosos en arcones o fundas de cuero, para ser admirados y mostrados a los amigos en ocasiones especiales. La delicadeza de la miniatura y la ejecución detallada, concebidas para ser admiradas de cerca, nos lleva a la conclusión de que estos pequeños paneles estaban destinados a tal propósito.


Andrea Mantegna
Nació en Isola di Carturo en 1431 y falleció en Mantua en 1506. Es uno de los pintores más reconocidos de su época. Maestro de la perspectiva, los escorzos y los paisajes, fue uno de los artistas qué más contribuyó al desarrollo de la técnica pictórica en el Quatroccento italiano.Nacido probablemente en Isola di Carturo, entre Vicenza y Padua, en un hogar humilde, quedó huérfano siendo muy niño y a los 10 años se convirtió en aprendiz del pintor Francesco Squarcione, que trabajaba en Padua, y quien también lo adoptó como hijo. Con él Mantegna desarrolló un apasionado interés por la antigüedad clásica, sobre todo por la escultura, que junto con la influencia de Donatello se plasmará en su estudio del cuerpo humano en la pintura a la que da carácter escultórico, es decir parecen más talladas que pintadas. Sus figuras destacan por su solidez, expresividad y corrección anatómica, aunque algunas veces pecan por su hieratismo y rigidez.
Fue maestro en la utilización del color, la luz y el dibujo, todos ellos al servicio del estudio del volumen de las figuras y de técnicas como la de las veladuras; trata de aplicar a cada objeto su color adecuado. También la perspectiva es foco de su interés, y utiliza paisaje y arquitectura para su estudio.

Frescos de la Capilla Ovetari
La primera obra de cierta ambición que le fue encomendada en Padua al jovencísimo Andrea fue la decoración al fresco de los muros de la Capella degli Ovetari, en la Iglesia de los Ermitaños.
Los trabajos se prolongarían unos nueve años (1448.1457) divididos en dos fases debido a un lapso intermedio de tiempo en que Mantegna, por una serie de discrepancias con los comitentes, abandono el proyecto para poco después retomarlo, Lamentablemente, parte del conjunto fue destruido por los bombardeos que sufrió la ciudad de Padua durante la Segunda Guerra Mundial, conservándose tan sólo una parte del ciclo de frescos cuya temática principal era la vida de los santos Santiago (muro sur) y Cristóbal (muro norte), con la escena de la Asunción de la Virgen en la pared central presidiendo la composición.


 Leonardo da Vinci
(Vinci, Toscana, 1452 - Amboise, Turena, 1519) Artista, pensador e investigador italiano que, por su insaciable curiosidad y su genio polifacético, representa el modelo más acabado del sabio renacentista.
Leonardo da Vinci era hijo ilegítimo de un abogado florentino, quien no le permitió conocer a su madre, una modesta campesina. Se formó como artista en Florencia, en el taller de Andrea del Verrocchio; pero gran parte de su carrera se desarrolló en otras ciudades italianas como Milán (en donde permaneció entre 1489 y 1499 bajo el mecenazgo del duque Ludovico Sforza, llamado el Moro) o Roma (en donde trabajó para Julio de Médicis). Aunque practicó las tres artes plásticas, no se ha conservado ninguna escultura suya y parece que ninguno de los edificios que diseñó llegó a construirse, por lo que de su obra como escultor y arquitecto sólo quedan indicios en sus notas y bocetos personales.
Es, por tanto, la obra pictórica de Leonardo da Vinci la que le ha hecho destacar como un personaje cumbre en la historia del arte. De la veintena de cuadros suyos conservados, destacan La Anunciación, La Virgen de las Rocas, La Santa Cena, La Virgen y Santa Ana, La Adoración de los Magos y el Retrato de Ginebra Benzi. El más célebre es sin duda La Mona Lisa o La Gioconda, retrato que tuvo al parecer como modelo a Mona (abreviatura de Madonna) Lisa Gherardini, esposa de Francisco Giocondo.
 Todas sus obras son composiciones muy estudiadas, basadas en la perfección del dibujo y con un cierto halo de misterio, en las que la gradación del color contribuye a completar el efecto de la perspectiva; en ellas introdujo la técnica del sfumato, que consistía en prescindir de los contornos nítidos de la pintura del «Quattrocento» y difuminar los perfiles envolviendo las figuras en una especie de neblina característica. El propio Leonardo teorizó su concepción del arte pictórico como «imitación de la naturaleza» en un Tratado de pintura que sólo sería publicado en el siglo XVII.


La Monalisa
En 1503, al regresar a Florencia, Leonardo da Vinci pintó el que sería su cuadro más célebre y una de las obras maestras del arte universal. La Gioconda (alegre), más bien conocida como "La Mona Lisa", es un cuadro pintado por Leonardo Da Vinci, entre los años 1503-1506, en un cuadro de óleo sobre tabla de álamo de 77 x 53 cm de ancho (un cuadro pequeño a diferencia de otros famosos).
La importancia del cuadro
Después de la muerte de Leonardo, el rey Francisco I reclamo el cuadro de la Gioconda y desde ese momento fue de Francia y hasta hoy en día le sigue perteneciendo a Francia el famoso cuadro, está en exhibicionismo en el museo del Louvre de París. Fue nombrado como patrimonio artístico de la humanidad y protegido por las autoridades políticas y culturales de Francia.

Miguel Ángel
(Miguel Ángel Buonarroti, en italiano Michelangelo; Caprese, actual Italia, 1475 - Roma, 1564) Escultor, pintor y arquitecto italiano. Habitualmente se reconoce a Miguel Ángel como la gran figura del Renacimiento italiano, un hombre cuya excepcional personalidad artística dominó el panorama creativo del siglo XVI y cuya figura está en la base de la concepción del artista como un ser excepcional, que rebasa ampliamente las convenciones ordinarias.
Durante los cerca de setenta años que duró su carrera, Miguel Ángel cultivó por igual la pintura, la escultura y la arquitectura, con resultados extraordinarios en cada una de estas facetas artísticas. Sus coetáneos veían en las realizaciones de Miguel Ángel una cualidad, denominada terribilità, a la que puede atribuirse la grandeza de su genio; dicho término se refiere a aspectos como el vigor físico, la intensidad emocional y el entusiasmo creativo, verdaderas constantes en las obras de este creador que les confieren su grandeza y su personalidad inimitables.
La vida de Miguel Ángel transcurrió entre Florencia y Roma, ciudades en las que dejó sus obras maestras. Aprendió pintura en el taller de Ghirlandaio y escultura en el jardín de los Médicis, que habían reunido una excepcional colección de estatuas antiguas. Dio sus primeros pasos haciendo copias de frescos de Giotto o de Masaccio que le sirvieron para definir su estilo.
Julio II le pidió también que decorase el techo de la Capilla Sixtina, encargo que Miguel Ángel se resistió a aceptar, puesto que se consideraba ante todo un escultor, pero que se convirtió finalmente en su creación más sublime. Alrededor de las escenas centrales, que representan episodios del Génesis, se despliega un conjunto de profetas, sibilas y jóvenes desnudos, en un todo unitario dominado por dos cualidades esenciales: belleza física y energía dinámica.

La creación de Adán es un fresco en el techo de la Capilla Sixtina,  del año 1511. Ilustra el episodio bíblico del Génesis en el cual Dios le da vida a Adán, el primer hombre (según la tradición bíblica). Cronológicamente es el cuarto de los paneles que representan episodios del Génesis en el techo de la capilla, fue de los últimos en ser completados y es una de las obras de arte más apreciadas y reconocidas en el mundo.

Tiziano Vecellio
(Pieve di Cadore, actual Italia, h. 1490-Venecia, 1576) Pintor italiano. Aunque Tiziano alimentó durante los últimos años de su vida la idea de que había nacido en 1475, para hacer creer que era un anciano venerable e inspirar respeto y compasión, la crítica moderna ha establecido casi con total seguridad que nació en 1490 y que murió a una edad más que respetable, con ochenta y seis años. Recibió su primera formación en el taller de Giovanni Bellini, del que salió a los dieciocho años para integrarse en la escuela de Giorgione.
La concepción poética de la pintura de éste dejó una profunda huella en Tiziano, como resulta evidente en todas sus obras de juventud, y muy especialmente en la enigmática alegoría Amor sagrado y amor profano, lienzo con el que se consagra ya como un maestro del desnudo femenino, además de manifestar un talento natural en la plasmación del paisaje. Con anterioridad había colaborado con Giorgione en la realización de los frescos de la fachada del Fondaco dei Tedeschi y había realizado en Padua los Milagros de san Antonio para la Scuola del Santo. No tardó en convertirse en el artista más importante de Venecia y fue nombrado, en consecuencia, pintor oficial de la República.
Hacia 1530, perdió a su esposa, y seguramente como consecuencia del impacto emocional que ello le causó, su estilo pictórico evolucionó hacia composiciones menos dinámicas, más pausadas, y hacia colores mucho más claros y complementarios en lugar de contrastados. Por entonces, la fama del pintor llegaba a todas las cortes europeas, lo que le permitió recibir encargos de Carlos I de España y Francisco I de Francia, monarcas a los que retrató en obras magistrales. Después del primer retrato de Carlos I, el emperador quedó tan entusiasmado con el arte de Tiziano que lo nombró pintor de la corte. También los príncipes italianos solicitaron sus servicios, y así para el duque de Urbino pintó la famosa Venus de Urbino, de una sensualidad nueva en el arte del Renacimiento.

Venus de Urbino, también llamada Venus del perrito
La pintura, cuyo comitente fue Guidobaldo II della Rovere, entonces hijo del duque de Urbino, representa a una joven desnuda semitendida sobre un lujoso lecho en el interior de un palacete veneciano. En el fondo se observa una gran ventana por donde entran leves reflejos de la laguna y se observa el cielo tras un árbol; al lado de la ventana se encuentran dos criadas casi enigmáticamente de espaldas acomodando ropas en un cassone o arcón de bodas; el arcón parece evocar el mito de la caja de Pandora. A los pies de la joven desnuda duerme un perrito; la presencia del perro es signo de que la representada no es una diosa, sino una mujer real, aunque no se sabe exactamente quién es. Algo más: el perro, típica alegoría de la fidelidad, aquí aparece, sugerentemente, dormido.

Aunque esta pintura se encuentra directamente inspirada por la Venus dormida del Giorgione, es evidente que se aleja del idealismo característico del Renacimiento italiano. La mayor diferencia con las Venus típicas es que la joven aparece obviamente consciente y orgullosa de su belleza y su desnudez; no existe ningún elemento que provoque la sensación de un distanciamiento "divino": ella mira de un modo dulce, cómplice y decidido al que la observa, mientras su mano izquierda se apoya sobre el pubis, que se ubica en el centro de la composición. Las flores en la mano derecha resaltan el aura de erotismo ya reforzada por la luz casi dorada que ilumina al cuerpo.